El Futuro de la Ciudad

En la actualidad, y según lo establece un reciente informe de ICOMOS Argentina, (ONG de carácter internacional, que se ocupa de la conservación del patrimonio cultural) buena parte de los componentes materiales e inmateriales que definen la identidad de La Plata se encuentran amenazados.

 

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Según el informe, entre las causas de riesgo se puede mencionar la especulación inmobiliaria, las presiones para obtener mayor rédito a través de la explotación del suelo urbano, la falta de protección adecuada de edificios y sitios patrimoniales, la falta de organismos específicos que velen por el patrimonio de la Ciudad y la falta de campañas de educación y participación comunitaria en todos los niveles.


Esta paradoja, de una ciudad que es reconocida mundialmente por su patrimonio al tiempo que se dedica obstinadamente a degradarlo, no es reciente. A pocos años de su fundación y contrariando el espíritu estratégico con la que fue concebida, el poder público quiebra este pensamiento y lo reemplaza por una mirada de fragmento que concibe al "espacio público" como un espacio vacío, libre y vacante, entendiendo que completar el mismo es inocuo y necesario para solucionar la implantación de los nuevos equipamientos que empiezan a surgir. De esta manera, el Estado Municipal y Provincial y la propia Universidad Nacional justifica la construcción de inoportunos inmuebles: la necesidad de contar con determinado equipamiento es superior al impacto negativo que estos edificios puedan ocasionar en el centro de la Ciudad o en el interior del Bosque: de las 250 hectáreas previstas para el tradicional Paseo para la recreación, el esparcimiento y las actividades culturales, hoy sobreviven menos de 50.


Asimismo la historia de la ciudad demuestra a través de la demolición de joyas del patrimonio arquitectónico, como el viejo Teatro Argentino, y de la ausencia de una política de protección de los mismos, que el cuidado de los bienes de carácter histórico o simbólico, no ha representado el interés por parte de las instituciones públicas.


La reciente decisión de la Justicia de frenar tanto la implementación del nuevo Código de Ordenamiento Urbano como la construcción del Estadio de Estudiantes de Plata, ha suscitado una ardua polémica entre las instituciones afectadas y las asociaciones civiles dedicadas a la preservación del medioambiente y del patrimonio construido.


Hoy la diferencia radica justamente en este fenómeno que se da en La Plata del mismo modo que sucede en otras ciudades como Buenos Aires, Rosario y Córdoba; la formación de una conciencia crítica por parte de vecinos y vecinas que se organizan y salen con firmeza a defender lo que consideran derechos básicos del ser humano, el derecho a la ciudad, a la identidad y a la memoria, a la defensa del valor esencial de La Plata: la calidad de vida de todos sus habitantes.


Estas asociaciones están creciendo bajo modernos conceptos urbanos y culturales de respeto al medio ambiente y al patrimonio material e inmaterial de la ciudad en la que viven, conceptos que son intrínsecos al modelo de desarrollo sustentable que los organismos de Cooperación Internacional propician desde principio de los  años noventa, cuando se celebró en Río de Janeiro la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (Cumbre Mundial de la CNUMAD), representando un momento de inflexión en el modo de concebir y entender el medio ambiente y el desarrollo.


No se trata de impedir el crecimiento en aras de la preservación. El desarrollo no debe destruir el patrimonio cultural y natural, ni la preservación demorar o anular los flujos económicos y de crecimiento. Estos son conceptos que no sólo no se contraponen, sino que necesariamente deben complementarse. En los últimos años se ha producido un proceso de redescubrimiento del patrimonio cultural y natural. Su concepción desde una perspectiva integradora, vinculada con el territorio y con la gente, la implantación de nuevas políticas patrimoniales centradas no sólo en la conservación sino en el uso social y en su valoración como recurso turístico son elementos que configuran un nuevo planteamiento del sector. Hoy más que nunca el patrimonio se vislumbra como un importantísimo recurso económico y como un signo de dinamización y desarrollo de los territorios.

Para posibilitar este cambio de paradigma, se necesitan implementar criterios de planificación estratégicos que posibiliten la concertación de todos los sectores y la participación activa de toda de la comunidad en el diseño de la Ciudad. La respuesta está en la participación, en conciliar intereses, en sentarse ala mesa y aunar criterios en la búsqueda de soluciones.


Ex Director de Cultura de la Municipalidad de La Plata

Vicepresidente de la Fundación Ciudad de La Plata

Arq. Pedro Delheye

 

Nota Diario Diagonales, 30 de junio de 2011